Cuáles son los riesgos de sobrevalorar una vivienda

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Al poner un piso a la venta, el primer paso es establecer un precio. Y ¿cómo afecta este factor en el éxito de la operación? La valoración de la vivienda es un aspecto crucial en el proceso de compraventa. Y es que si no se realiza de forma profesional y se infla el precio respecto a su valor real de mercado, el resultado final puede no ser el esperado.

Veamos, a continuación, cuáles son los riesgos de sobrevalorar una vivienda a la venta y cómo puede perjudicar este error a lo largo de la operación.

7 riesgos de sobrevalorar una vivienda en venta

La sobreestimación del valor de una vivienda puede ser un grave problema durante un proceso de venta. Cuando una propiedad tiene un precio de venta más elevado que su valor real, suele ser más difícil encontrar compradores, aparecer en las primeras búsquedas de portales inmobiliarios y se corre un mayor riesgo de “quemar el inmueble”.

Estos son los siete problemas que puedes encontrar al fijar un precio superior al valor de mercado y no tener en cuenta el valor medio de la vivienda en la zona.

1. Dificultad para dar con compradores interesados

Has puesto el anuncio de tu vivienda a un precio por encima del valor real de mercado. Teniendo en cuenta el precio que pagaste hace años, has agregado unos cuantos miles de euros para asegurar cierta ganancia, obviando el análisis de la evolución del precio del metro cuadrado en la zona.

¿Cómo lo recibirán los posibles compradores? Quienes busquen una vivienda en esa franja de precio, podrían ignorarla por no reunir las condiciones que buscan para el presupuesto que están dispuestos a pagar.

Además, los compradores que podrían valorarla como posible candidata si el precio fuera acorde al mercado, la descartarán por estar lejos de su presupuesto límite.

2. Negociaciones del precio muy a la baja

Es probable que, si la vivienda llama la atención a nivel estético o está en una buena zona, reciba diferentes solicitudes para visitarla. Sin embargo, si durante la visita el potencial comprador ya ha visto varias propiedades en la zona y conoce más o menos cómo está el mercado, lo más probable es que presione para rebajar el precio a la baja.

Este error al valorar una vivienda puede llevar a negociaciones largas y frustrantes que, a menudo, pueden llegar a hacerte aceptar precios por debajo de su valor real, perdiendo, además, mucho tiempo en el proceso.

3. Pérdida de visibilidad en portales inmobiliarios

Ya sabrás que la mayor parte de los compradores de vivienda buscan sus futuros hogares en los portales inmobiliarios. Se trata de una herramienta que les permite filtrar anuncios de propiedades a la venta en base a sus intereses y necesidades.

En el caso de sobrevalorar un piso, existe el riesgo de no aparecer en las búsquedas de un gran volumen de compradores realmente interesados en inmuebles como el tuyo.

Tu propiedad pasará desapercibida ante potenciales compradores y esto puede hacerte perder muchas oportunidades de venta al reducirse las posibilidades de encontrar interesados.

4. Proceso de venta mucho más lento

De por sí, el tiempo de venta de una vivienda puede durar meses. Los compradores suelen visitar varias viviendas, compararlas, negociar precios, buscar financiación…

Si, además, la vivienda está sobrevalorada, todo el proceso se ralentiza. Te costará mucho más encontrar compradores, las negociaciones serán largas y, si no consigues compradores interesados, puedes levantar sospechas si el piso lleva tiempo a la venta y no ha encontrado una salida en el mercado.

5. Posibilidad de quemar el inmueble tras meses a la venta

Tras varios meses, la vivienda se encuentra todavía en los portales inmobiliarios. Ha pasado a ser el anuncio que todo el mundo salta en su revisión diaria de propiedades a la venta, volviéndose invisible para los potenciales compradores.

La demanda de vivienda suele atribuir esta situación a un problema en el inmueble, lo que en el mundo inmobiliario se conoce como “vivienda quemada”. De hecho, se trata de uno de los mayores riesgos de sobrevalorar una vivienda, ya que los potenciales compradores suelen preferir las propiedades que acaban de salir al mercado.

Si por fijar un precio a la vivienda por encima del valor real, no se vende, se corre el riesgo de un enfriamiento, y esto supone la pérdida de su valor a ojos de los compradores.

6. Menos posibilidades para obtener financiación

Este punto es algo que tienen en cuenta los profesionales inmobiliarios a la hora de valorar una vivienda en venta. Sin embargo, al vender un piso como particular, suele pasarse por alto.

Las entidades bancarias ofrecen hasta el 80% del valor de tasación, no del precio de venta. Por lo que, al sobrevalorar un inmueble, se hace más difícil el acceso a la solicitud de una hipoteca a los potenciales compradores, lo que termina en compraventas frustradas.

7. Pérdida de dinero y tiempo durante un largo proceso de venta

El proceso de venta de una vivienda sobrevalorada puede terminar en una pérdida de tiempo y dinero para el vendedor.

Este tendrá que asumir el coste de mantener una vivienda vacía o sin vender (suministros, comunidad, IBI…), será más complicado y frustrante encontrar compradores y, si la propiedad acaba quemándose, deberá bajar el precio significativamente para volver a reactivar el interés en los potenciales compradores.

Acelera el proceso de venta ajustando el precio al mercado

Adecuar el precio de la vivienda que quieres vender al mercado es la forma más inteligente de encarar una venta.

Es posible que, por tu cuenta, no cuentes con el conocimiento necesario para dar con el precio justo del inmueble y por lo tanto necesites el asesoramiento de expertos en tu zona.